
Una bala de luz atravieza las nubes; el dorado cielo toca la tierra.
como aquellos juguetes de infancia, esos que caen sobre las cunas y giran y giran alrededor.
excepto esos que son suspendidos desde un amarillo y dorado cielo.
con animales de papel maché y gárgolas sosteniéndolos.
un Porshe dorado crea el camino hacia arriba, como una carretera de grandes llanuras.
deslumbra brillantes rayos de sol desde su parrilla.
nunca conseguiremos un vislumbre, pero ahí está el suspenso...
de ser cazado por un ejemplar anormal.
1 comentario:
Yo prefiero cazar, y enjaular dentro de mi cráneo.
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